miércoles, 9 de marzo de 2011



Te mostré mi barrio, mis bares, mi escuela. Te presenté a mis amigos. A mis padres. Te escuché mientras ensayabas. Tus canciones, tus esperanzas, tus deseos. Tu música. Y tú escuchaste la mía. Mi italiano, mi alemán, mi ruso. Te regalé un walkman, y tú una almohada. Y un día, me besaste. El tiempo pasó. El tiempo voló. Y todo parecía tan fácil, tan simple. Libre. Tan nuevo y único. Fuimos al cine. Fuimos a bailar. De compras. Nos reímos. Tú lloraste. Nadamos, fumamos. Nos rasuramos. De vez en cuando, tú gritabas. Sin razón. A veces con razón. Sí, a veces con razón. Te acompañé al conservatorio. Estudié para mis exámenes. Escuché tus canciones, tus esperanzas. Tus deseos. Escuché tu música. Y tú escuchaste la mía. Estábamos unidos. Tan unidos. Cada vez más unidos. Fuimos al cine. Fuimos a nadar. Nos reímos juntos. Tú gritabas. A veces con razón. Y a veces sin razón. El  tiempo pasó. El tiempo voló...

2 comentarios:

Clementine dijo...

Siempre me encantó este corto.
Natalie es tan amor.
:)

Flaviani Revolution. dijo...

que bonitas las fotos, jopé