miércoles, 31 de agosto de 2016

El sombrero pesa más que la cabeza


La fricción del agua,
la densidad de los cuerpos,
un algo tocando tus pies,
cien niños jugando en la arena,
tú, la gata en un árbol y yo sujetando la escalera,
Vigo y las puestas de sol,
cinco kilómetros a pie por cuestas, carreteras y senderos,
aviones y trenes que te lleven lejos
ciento veinte días después,
señales inequívocas de la equivocación.