En mi adolescencia quise tatuarme en reiteradas veces frases de canciones de Death Cab, sonaban en mi reproductor a todas horas con Plans (2005) y Transatlanticism (2003) y sus letras se mezclaban en mi cabeza junto a otras de The Strokes, Foo Fighters, Jet, The Used, Extremoduro, La Fuga, Marea, Pereza, Los planetas, Oasis o Blur. Soul meets body, I will follow you into the dark, I need you so much closer, Love is watching someone die y un sinfín más de letras de canciones con las que quedarte dormida mientras le das a la pestañita para pasar de una canción a otra que tiene tu MP3.
De ahí pasamos al Narrow Stairs (2008) del que solo tengo un vago recuerdo de haberlo escuchado cuando salió porque estaba inmersa en vetustasmorlas y loveoslesbians (le puse remedio después) aunque por esta razón cuando llegó Codes and Keys (2011) me hizo mucha más ilusión. Además, es imposible no enamorarse con ese single tan maravilloso como fue Tourist.
Este año con el single de Death Sun han anunciado que lanzarían nuevo disco, saldrá el próximo 31 de marzo con el título de Kintsugi, y quizás habrá posibilidades de verlos en directo, si al Primavera Sound le da por ahí (los han confirmado para el NOS Primavera Sound en Oporto) y sin gira Europea cerrada todo puede ocurrir.
La canción no habla de nadie en especial, sino de muchas personas... Supongo que debo intentar expresar cómo veo un tema tan estúpido como la atracción humana... Intento hablar de seres humanos que, de alguna manera u otra, logran acaparar la atención del observador como si se trataran de melodías... Personas cuyo atractivo te conmueve aunque no las hayas conocido jamás... una buena parte de este tipo de personas, me sabe mal decirlo... son un bluff... venden humo... Tan sólo salen al exterior rodeadas de un aura de misterio que desestabiliza a quien mira, obligándoles a desear estar lo más posible cerca de ellas... para darnos cuenta que, una vez rascas, la parte interior de su escenario no es más que tramoyas rotas y vestuarios abandonados... en fin, que no hay nada. No obstante, también existen otro tipo de niñas imantadas. Las que exigen, como diría un aficionado a la música, de "unas cuantas escuchas" Las que, por la calle, obligan a pararte y mirar hacia atrás, buscando su aroma psíquico... las que dejan ver tan solo la punta de un gran iceberg de atractivos personales exclusivamente de su propiedad. Las que integran su ropa en su propia personalidad, y no al revés... las que convierten un peinado extraño en algo bello. Las que el flequillo les tapa un ojo. Las que no decepcionan cuando indagas, sino que su magnetismo te hace pensar en lo que tiene que sentir una pequeña nave cuando se va acercando a Júpiter. De menos a más, y a más, y a mucho más.... Las imperfectas son el peligro... ¿Quizás porque son como nuestro espejo?